Existen dos momentos cumbres a la hora de acudir a un concierto. El instante en que uno adquiere la entrada y el momento en que por fin atraviesa la puerta del recinto dónde se celebra el espectáculo. Esto, que parece una obviedad, deja de serlo cuando metemos en la ecuación una temible variable, incontrolable y que se escapa a toda voluntad “humana”. Las cancelaciones.
Cada uno asistimos a cientos de conciertos en nuestro país y, por desgracia, también a un número significativo de cancelaciones. ¿Los motivos? Diversos, pero con el mismo resultado. La devolución de entradas y la desilución para los fans que llevaban tiempo esperando el acontecimiento.
El último en sumarse a esta desgraciada lista ha sido el grupo Depeche Mode, que ha cancelado la actuación que tenía prevista para el Domingo 12 de Julio en Sevilla. El motivo no ha sido otro que el percance sufrido por su cantante, David Gahan, durante la celebración del concierto del Domingo pasado en Bilbao.
Al parecer, durante un movimiento mientras actuaba, Gahan sufrió el desgarro en un gemelo, lo cual, según el parte médico facilitado por el grupo, le impide estar de pie. Pese a que no hay noticias sobre más cancelaciones y se cree que el grupo continuará con relativa normalidad su gira, se ha decidido llevar a cabo esta medida en nombre de la prudencia y la salud del cantante.
Toda esta explicación, sin embargo, no servirá de consuelo a los veinte mil espectadores que habían comprado su entrada para el concierto y que se verán ahora haciendo el recorrido inverso que ningún fan quiere hacer. Acudiendo a que les devuelvan el dinero invertido.
Confíemos en que para su próximo concierto en Valencia, (Noviembre) el grupo y su cantante, estén plenamente recuperados.
Cada época del año tiene sus tradiciones, y qué cierto es que a menudo, pese a no ser excluyentes y poder existir en otro momento del calendario, parecen adquirir más sentido o tener más empaque cuando se dan en ciertos momentos concretos.
¿Recomendaciones? Como en todo lo relacionado con el ocio, no está de más que la gente considere de manera clara y precisa qué espera de un concierto y qué tipo de espectáculo va a ver. Hay pocas cosas mejores en el mundo de la música que un concierto, que el vivo y el directo…pero al mismo tiempo, hay pocas cosas más insoportables que aguantar dos horas de un espectáculo que te desagrada o que no transcurre por los parámetros que uno podría haber esperado.
Es curioso comprobar como hechos externos en sí al mundo de la música acostumbran a alterar por completo el mercado y a crear modas y tendencias. Cuesta creer que hace unos días, la figura de Michael Jackson pasara casi desapercibida en el día a día de los más melómanos, que los medios de comunicación no informaran ni una sola línea de sus ensayos y que la fecha de sus próximos conciertos pareciera invisible en el calendario de acontecimientos musicales del Verano.