Hemos comentado muchas veces el componente “moda” que existe en muchos de los dispositivos que utilizamos cada día. Es imposible desvincular el efecto dominó que suele producirse en el uso de muchos aparatos que compramos cuando el vecino, el amigo, la novia y los hermanos te machacan día a día con su nueva adquisición.
Suele debatirse siempre si surge primero el dispositivo y luego la necesidad o viceversa. Es una buena pregunta y su respuesta múltiple. En cualquier caso, lo cierto es que hoy en día los dispositivos que compramos, ya sean portátiles o no, ya sean grandes o pequeños y sirvan para lo que sirvan, tiene un componente de moda y diseño que no puede ignorarse.
Apple sea, posiblemente, la marca que más y mejor uso ha hecho del diseño y las tendencias en la configuración y conformación de su oferta. Los Ipod, en varios colores, las fundas, los auriculares, incluso el diseño de los menús, todo está enfocado a la exclusividad, a la diferenciación. Así ha conseguido que mucha gente piense que existen los MP4 y aparte los Ipod…
El mundo de la televisión, de las consolas, los periféricos para ordenadores portátiles, las fundas, accesorios…todo se ha enfocado para lograr hacer confluir dos mundos en origen muy diferenciados, los dispositivos que utilizamos y el mundo de la moda. Lo que antes era negro, gordo y feo, ahora es de colores, de diseño y ligero. Lo que antes era una simple necesidad ahora también forma parte (gracias a los accesorios) de nuestro vestuario y complementos.
En definitiva, un apasionante momento histórico que está logrando que los dispositivos sean mejor, más interesantes y que la lucha por el diseño también haya pasado a formar parte del día a día de las grandes empresas.