Nos referíamos hace poco a la tendencia estrella del mundo inmobiliario en estos momentos, los alquileres. Pues bien, es innegable añadir a esta tendencia una que, sin estar totalmente relacionada sí que suele venir muy al caso cuando de alquileres se trata.
En muchas de las ofertas disponibles en el mercado, el piso ofrecido es sin muebles, por lo que viene a ser necesario adquirir los muebles. Es ahí dónde entra la tendencia a la que nos vamos a referir hoy: Ikea. Hace tiempo que vivimos lo que podría llamarse la revolución Ikea, es decir, muebles a bajo precio, con un diseño en la mayoría de los casos juvenil y “marca de la casa”.
Hace poco en este país, amueblar una casa era una labor titánica, con muebles a medida en grandes almacenes, estilo en la mayoría de los casos muy clásico, y con poca variedad…hoy en día, la mayor parte de los muebles (y cosas de la casa me atrevería a añadir) provienen de Ikea, o siguen la filosofía iniciada por esta marca.
La idea de muebles montados por uno mismo, con un precio muy ajustado, con un estilo muy determinado y sobre todo, con toda una serie de complementos relacionados con ellos, está llenando el mercado, fundamentalmente el del alquiler pero también el de las viviendas en propiedad. Hoy en día, y más allá de la propia Ikea, raro es el lugar dónde no se encuentra un comercio de este tipo, denotando una tendencia clara y concreta, a este respecto.