Ha llegado el Verano, y con él, el calor, la playa, los días de vacaciones y un montón más de tópicos que conocemos de sobra y que con puntualidad británica ponemos en práctica cada vez que el trabajo y el Verano nos lo permite.
Uno de los hábitos más importantes de los españoles en estos días de calor es la visita a los centros comerciales. Es cierto que dicha práctica es igualmente habitual en Invierno pero a decir verdad la visita “veraniega” tiene puntos especiales y concretos que no tiene en absoluto la invernal.
Para empezar, la visita al centro comercial en Verano suele comenzar a partir de las 7 de la tarde, cuando la piscina ya ha sido amortizada o cuando el calor rebaja un poco su presión. Es entonces cuando los centros comerciales empiezan a llenarse de gente que, pese a la crisis que asola a todo el mundo, siguen realizando sus compras. Es por ello por lo que resulta especialmente díficil ver cómo un centro comercial, un gran almacén, cierra a su hora en punto, puesto que al retrasar el horario de llegada, el cliente suele aprovechar hasta el último segundo en tienda.
¿Motivos por los que un centro comercial puede ser una gran opción para el Verano? Sin lugar a dudas el aire acondicionado sería el primero…y a decir verdad uno de los puntos más polémicos llegadas estas fechas. ¿Es sano esa cantidad de frío que uno a menudo pasa en estos lugares?.
Junto al clima, también la posibilidad de disfrutar de helados, cine, ver tiendas y demás, hacen que los centros comerciales sean una gran oferta de ocio que por lo general encuentra su punto álgido en Navidad, y que tiene númerosos ecos en Verano.
La posibilidad de tener a los niños entretenidos, en un espacio cerrado y más controlado, también es otro de los puntos que invitan a los padres a acudir una vez terminado el día de trabajo o de piscina, a su centro comercial de “cabecera” para llevar a cabo la tradicional visita del día o semana.